El interés compuesto en tu contra: cómo crecen las deudas

El mismo mecanismo que hace crecer los ahorros trabaja al revés cuando debes dinero. Con tipos altos y cuotas pequeñas, una deuda puede tardar años en desaparecer y costar casi tanto en intereses como lo que pediste. Estos ejemplos lo muestran con claridad.

Cómo funciona en una deuda

En un préstamo o una tarjeta de crédito, cada mes se calculan intereses sobre lo que debes. Si la cuota que pagas apenas cubre esos intereses, el capital pendiente baja muy despacio, y los intereses del mes siguiente vuelven a ser casi los mismos. Si la cuota no llega a cubrirlos, la deuda incluso crece: los intereses impagados se suman al capital y empiezan a generar sus propios intereses.

Con la regla del 72 se ve rápido el peligro: una deuda al 18 % que no se paga se duplica en unos cuatro años.

Ejemplo: 3.000 € al 20 % TAE

Una deuda de 3.000 € con un coste del 20 % TAE, típico de algunas tarjetas de crédito con pago aplazado. El primer mes genera unos 45,93 € de intereses. Así cambia la historia según la cuota mensual:

Cuota mensualTiempo hasta pagarlaIntereses totalesTotal pagado
60 €96 meses (8 años)2.727 €5.727 €
100 €41 meses (3,4 años)1.047 €4.047 €
150 €25 meses (2,1 años)609 €3.609 €
Tipo mensual equivalente a un 20 % anual efectivo, cuota constante, sin comisiones.

Con una cuota de 60 €, tres cuartas partes del primer pago se van en intereses. Tardas ocho años en saldar la deuda y pagas en intereses casi lo mismo que pediste. Subiendo la cuota a 150 €, terminas en dos años y ahorras más de 2.100 €.

Tarjetas revolving: el caso extremo

En las tarjetas y créditos revolving, la cuota mensual suele ser pequeña (un porcentaje bajo de la deuda o una cantidad fija) y lo que pagas vuelve a estar disponible para gastar. Con tipos que a menudo superan el 20 % TAE, es fácil quedar atrapado: pagas cada mes durante años y la deuda apenas baja. El Tribunal Supremo ha declarado usurarios varios de estos créditos por aplicar intereses muy superiores a la media del mercado.

Si tienes una tarjeta con la modalidad de pago aplazado activada por defecto, comprueba el tipo que aplica y considera cambiarla a pago a fin de mes.

Estrategias para salir antes

  1. Sube la cuota todo lo que puedas. Como muestra la tabla, cada euro extra al mes recorta mucho el plazo y los intereses.
  2. Ataca primero la deuda más cara. Si tienes varias, paga el mínimo en todas y destina el resto a la de mayor tipo de interés. Es la forma de pagar menos intereses en total.
  3. O empieza por la más pequeña si necesitas motivación: saldar una deuda rápido anima a seguir. Cuesta algo más en intereses, pero funciona para muchas personas.
  4. Refinancia a un tipo menor si puedes: un préstamo personal al 8 % para cancelar una tarjeta al 20 % reduce mucho los intereses, siempre que no vuelvas a usar la tarjeta.
  5. No dejes que crezca: evita nuevas compras aplazadas mientras pagas la deuda.

¿Ahorrar o pagar deudas primero?

Pagar una deuda al 20 % equivale a conseguir una rentabilidad garantizada del 20 %, algo que ninguna inversión segura ofrece. Por eso, salvo un pequeño fondo de emergencia para imprevistos, suele tener sentido cancelar las deudas caras antes de empezar a invertir a largo plazo. Las deudas baratas, como una hipoteca a tipo bajo, son otra cuestión: ahí la decisión depende de tu situación y de la rentabilidad que esperes obtener.

Una vez libre de deudas caras, el dinero que destinabas a la cuota puede pasar a trabajar a tu favor. Por ejemplo, esos mismos 150 € al mes ahorrados durante 20 años al 5 % se convertirían en unos 61.900 € (ver aportaciones periódicas).

Señales de alerta

  • Solo pagas el mínimo de la tarjeta cada mes.
  • No sabes qué TAE tiene tu tarjeta o tu préstamo.
  • Usas un crédito para pagar otro.
  • Recurres a minicréditos rápidos, cuya TAE puede llegar a cifras de cientos o miles por ciento.

Si te identificas con varias, pide ayuda cuanto antes: tu banco, una asociación de consumidores o un servicio de asesoramiento pueden ayudarte a reorganizar las deudas.

Pasa al otro lado del interés compuesto. Calcula cuánto acumularías ahorrando lo que ahora pagas en cuotas.

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